Nos hemos quedado de piedra al descubrir el enemigo silencioso que está escondido en muchos de los alimentos que consumimos ¡EL AZÚCAR!. Sinceramente, creo que no somos conscientes de la cantidad de azúcar que podemos consumir al día y los efectos que puede tener en nuestro cuerpo. Y no me refiero solo a un aumento de peso, si no también a nuestra salud.

Es de vital importancia tener conocimiento de este asunto, para que podamos actuar en consecuencia. Lo primero, porque afecta muchísimo a nuestra salud, pero también, porque nos hace aumentar de peso sin saberlo. Sí, el azúcar puede ser en gran medida responsable de que nos salgan barriga y michelines.

¿Crees qué sabes la cantidad de azúcar que tomas al día?

Quizá creas que controlas la cantidad de azúcar que tomas al día, que solo tomas azúcar en tu café o té, pero esto no es en absoluto cierto.

De hecho, el azúcar añadido se encuentra en casi todo lo que consumimos, incluidos muchos alimentos que no consideramos “alimentos basura”. Por ejemplo, las salsas para la pasta, el aderezo preparado para ensalada, los zumos de frutas, el yogur, las bebidas energéticas y muchos otros.

Nuestro cuerpo no está diseñado para una alimentación rica en carbohidratos, y el consumo excesivo de azúcar no es nada bueno. Nos afecta en muchos aspectos, no solo en el aumento de peso.

Antiguamente, el azúcar se consumía muy puntualmente, como un premio. Hoy en día, en cambio, es casi un hábito. Un mal hábito.

¿Cuáles son las consecuencias en la salud de tomar azúcar?

Los efectos en la salud de una alimentación alta en azúcar esta testada. Es increíble lo fácil que es llegar a una cantidad realmente excesiva (40 cucharaditas de café), tan solo comiendo un pequeño tazón de cereal, yogur y zumo de fruta. ¡En una sola comida, el desayuno!

El exceso de azúcar a afecta al humor, y a la capacidad de concentración. Pero además, nos hace ganar peso y grasa corporal. Sin embargo, los efectos sobre la salud son mucho más serios que un simple aumento de peso.

Cómo procesa el cuerpo humano el azúcar

Por lo general, en pequeñas cantidades el azúcar es inofensivo. Como carbohidrato ayuda a proporcionar la energía que necesitamos para nuestras actividades diarias.

Sin embargo, al mismo tiempo, el azúcar también es rico en calorías y una vez que se consume en exceso, inevitablemente surgen efectos negativos sobre la salud.

La sacarosa (azúcar de mesa) consiste en 50 % fructosa y 50 % glucosa.

La fructosa es inusual en la naturaleza y sólo se encuentra en productos como la miel y las frutas. Sin embargo, hoy en día, se agrega fructosa altamente procesada (por lo general de maíz) a una gran variedad de productos alimenticios.

La fructosa que forma parte del azúcar de mesa, tiene efectos particularmente nocivos. En realidad el cuerpo procesa la fructosa de la misma manera que procesa el alcohol, es decir, lo convierte rápidamente en grasa. 

Esta grasa permanece en el hígado, lo cual aumenta el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina. Una vez que esta grasa es liberada al torrente sanguíneo en forma de triglicéridos, aumenta el riesgo de sufrir aumento de peso, arterias bloqueadas (colesterol) y, en consecuencia, enfermedades cardiacas.

Bueno, esto no suena nada bien, la verdad. Además de convertir el azúcar rápidamente en grasa, también hace que el cuerpo deje de quemar grasa ¡¡socorro, su efecto es multiplicador!!

¿Por qué si consumes mucho azúcar dejas de quemar grasa?

Cuando consumimos mucho azúcar y carbohidratos netos, como pan y pasta, el cuerpo reacciona produciendo mucha glucosa.

Cuanta más glucosa haya en la sangre, se libera más insulina, enviando una señal a las células de grasa para que se aferren a la grasa y, como resultado, los procesos de quema de grasas en realidad se detienen.

La fructosa activa la enzima fructoquinasa, que a su vez activa otra enzima que hace que células acumulen grasa.

Si el cuerpo se encuentra metabolizando un exceso de azúcar, el cuerpo tendrá muchas dificultades para quemar esta grasa. Es decir, el exceso de azúcar irá directa al michelin.

¿Cómo puedes limitar tu consumo de azúcar?

El azúcar en su forma natural no es propiamente perjudicial, siempre y cuando se consuma con moderación y sea capaz de quemar grasa como su principal combustible.

Lo mejor es evitar todas las fuentes de fructosa procesada, en especial los alimentos procesados, bebidas azucaradas (gaseosas) y zumos de frutas.

De acuerdo con SugarScience el 74 % de los alimentos procesados los contienen azúcar añadida, que se encuentra sigilosamente escondida detrás de más de 60 nombres distintos.

Lo ideal sería gastar el 90 % de su presupuesto para comida en alimentos enteros y sólo el 10 % o menos en alimentos procesados.

También es aconsejable limitar al máximo el consumo de carbohidratos y granos refinados porque se descomponen en forma de azúcar en el cuerpo.

Como recomendación general, se debe mantener el consumo total de fructosa de todas las fuentes por debajo de los 25 gramos al día. 

Nos toca revisar la información energética de cada producto cuando vayamos a hacer la compra. Para que os hagáis una idea, solo un yogur de sabor ya alcanza el máximo de azúcar que podemos consumimr en un día (25 g). La leche suele tener unos 11g de azúcar añadida, o una galleta o chocolatina (66 g). Si tomamos un vaso de leche o un yogur con unas galletas o cereales azucarados, hemos seguro superado la cantidad mínima diaria nada más empezar el día.

Hay que tener en cuenta que, aunque las frutas son ricas en nutrientes y antioxidantes, también contienen fructosa de manera natural, no es recomendable consumirlas en grandes cantidades.

¡OJO CON LAS GOLOSINAS!

Algunas somos realmente golosas, y es fácil caer en la tentación de comer unas chuches. Cuando sepas de qué están hechas, es probable que dejes de comerlas para siempre.  Para hacerlas se necesitan:

  • Azúcares y jarabes de glucosa (se extraen de la remolacha, caña, coco, palma o maíz).
  • La textura se debe a las gelatinas, que provienen de pieles de animales y cartílagos (puede que después de leer esto no las vuelvas a probar).
  • Por último, el aceite vegetal o la cera de abeja hacen que brillen.

¿Cómo debería ser la alimentación ideal para bajar peso?

Una dieta rica en grasas saludables (aguacate, aceite de oliva, Omega·de pescado y nueces….) baja en carbohidratos netos y cantidades moderadas de proteína ayuda a quemar la grasa como principal combustible.

No sólo ayuda a eliminar el exceso de grasa corporal, sino que mejora el metabolismo, aumenta los niveles de energía, reduce la inflamación, promueve una salud óptima y extiende la longevidad.

Parecen suficientes razones para intentarlo ¿no creéis?